En el metabolismo celular hay un grupo de
enzimas que funcionan conjuntamente en rutas secuenciales para llevar a cabo un
proceso metabólico determinado, tal como la conversión en varias reacciones, de
la glucosa en lactato o la síntesis a través de diversas reacciones de un
aminoácido a partir de precursores sencillos. En tales sistemas, enzimáticos, el producto de
la reacción del primer enzima se convierte en el sustrato del siguiente.
La mayor parte de los enzimas de cada
ruta metabólica sigue los comportamientos cinéticos ya descritos. Sin embargo,
en cada ruta hay uno o más enzimas que tienen un mayor efecto sobre la
velocidad global de la secuencia de reacciones. Estos enzimas reguladores muestran una actividad catalítica mayor o menor
en respuesta a ciertas señales. Los ajustes en la velocidad de las reacciones
catalizadas por enzimas reguladores y por tanto, en la velocidad de la
secuencia entera de reacciones, permite que la célula se adapte a las
necesidades cambiantes de energía y biomolecular requeridas para su crecimiento
y la reparación de sus componentes.
En la mayoría de sistemas
multienzimaticos, el primer enzima de la secuencia es un enzima regulador. Este
es un lugar excelente para regular una ruta metabólica, puesto que la catálisis
de tan solo las primeras reacciones de una ruta que conduce a un producto
innecesario despilfarra energía y metabolitos requeridos en procesos más
importantes. Otros enzimas de la secuencia pueden tener papeles más útiles en
la regulación de flujo a través de la ruta, la actividad de los enzimas
reguladores se modula mediante diversos caminos. Los enzimas alostericos funcionan a través de la unión reversible, no
covalente, de compuestos reguladores denominados moduladores alostericos o efectores alostericos, los cuales son generalmente
metabolitos pequeños o cofactores. Otros enzimas están regulados por modificación covalente reversible.
Ambas clases de enzimas reguladores tienden a tener varias subunidades y en
algunos casos, el sitio o sitios reguladores y el sitio activo se encuentran en
subunidades separadas. En los sistemas metabólicos existen al menos otros dos
mecanismos mediante los que se regula la actividad de los enzimas. Algunos
enzimas son estimulados o inhibidos por proteínas de control a los que se
fijan. Otros se activan cuando se eliminan segmentos peptídicos mediante
escisión proteolítica la cual, a diferencia de la regulación mediada por
efectos, es irreversible. En procesos fisiológicos tales como la digestión, la
coagulación en la sangre, la acción hormonal y la visión se encuentran ejemplos
importantes de estos dos tipos de mecanismos.
FIG. 1. Conformaciones activa e inactiva
existe un equilibrio, es dependiente de las concentraciones relativas de
sustrato e inhibidor.
El crecimiento y la supervivencia
celulares dependen del uso eficaz de los recursos, eficiencia que es imposible
gracias a la acción de los enzimas reguladores. No hay una regla única que
gobierne la existencia de diferentes tipos de regulación en sistemas diferentes
hasta cierto punto, la regulación alosterica (no covalente) puede permitir el
control afinado de las rutas metabólicas que funcionan de modo continuado pero
a diferentes niveles de actividad cuando cambian las condiciones celulares la regulación
por modificación covalente puede ser del tipo todo o nada ( ele caso más común
en las roturas proteolíticas) o dar lugar a ligeros cambios en la actividad. En
un mismo enzima regulador pueden darse varios tipos de regulación.
Algunas enzimas y otras
proteínas son reguladas mediante la ruptura proteolítica de un precursor
enzimático
En algunos enzimas, la escisión de un
precursor inactivo denominado zimógeno en
necesario para formar enzima activo. Muchos enzimas proteolíticos (proteasas)
del estómago y del páncreas se regulan de esta manera. La quimotripsina y la
tripsina se sintetizan inicialmente en forma de quimotripsinogeno y
tripsinogeno, respectivamente. La ruptura específica produce cambios de
conformación que exponen en los sitios activos del enzima. Dado que en este
tipo de activación es irreversible, se necesitan otros mecanismos para
inactivar estos enzimas. Las proteasas son inactivadas por proteínas
inhibidoras que se fijan muy fuertemente al sitio activo del enzima.
Las proteasas no son las únicas proteínas
activadas por proteólisis. Sin embargo, en otros casos, los precursores no
reciben el nombre de zimógenos sino, más generalmente, proteínas o proenzimas. Por ejemplo, el colágeno del tejido
conjuntivo se sintetiza inicialmente en forma de un precursor soluble
denominado procolágeno. La coagulación de la sangre esta medida por una
complicada cascada de activaciones proteotilicas: la fibrina, la proteína de
los coágulos sanguíneos se origina por proteólisis de su proproteína inactiva,
el fibrogeno; la proteosa responsable de esta activación es la trombina
(similar en muchos aspectos a la quimotripsina), la cual a su ves se origina
por proteólisis de una proproteína (en este caso un zimógeno), la protrombina.
Algunos enzimas reguladores
utilizan varios mecanismos de regulación
La glucógeno fosforilasa cataliza la
primera reacción de una ruta que alimenta con glucosa almacenada las rutas del
metabolismo de glúcidos que proporcionan energía. Esta es una etapa metabólica
importante y su regulación es, en consecuencia, compleja. Aunque la regulación
primaria de la glucógeno fosforilasas se da a través de una modificación covalente.
Se han encontrado otros enzimas
reguladores complejos en encrucijadas metabólicas clave. Uno de los enzimas
reguladores más complejos conocidos es la glutamina sintetasa bacteriana, que
cataliza una reacción que introduce nitrógeno reducido en el metabolismo
celular. Está regulada alostericamente (con ocho moduladores alostericos
diferentes, como mínimo); por modificación covalente reversible y mediante la asociación
con otras proteínas reguladoras, un mecanismo que se examinara en detalle cuando
consideramos la regulación de rutas metabólicas específicas.
El control de la catálisis también es crítico
para la vida. Si todas las reacciones posibles en una célula se catalizaran
simultáneamente, las macromoléculas y los metabolitos se escindirían
rápidamente en formas químicas más simples. Por el contrario en las células
solo se catalizan las reacciones necesarias en un momento dado.
Cuando los recursos químicos son
abundantes, se sintetizan y almacenan glucosas y otros metabolitos. Cuando son
en casos, las células utilizan estos depósitos para ser funcionar el
metabolismo celular. La energía química se utiliza económicamente,
repartiéndose entre diversas rutas metabólicas según dicten las necesidades
celulares. La disponibilidad de catalizadores poderosos, cada uno específico para
una reacción determinada, hace posible la regulación de estas reacciones. Estas
a su vez originan la compleja y altamente regulada sinfonía que denominamos
vida.
LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA DEPENDE DEL pH
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FIG 2.Actividad enzimática de pH |
Los enzimas tienen un pH óptimo o un
intervalo de pH en el que su actividad es máxima a valores superiores o
inferiores al pH la actividad disminuye. En esto no es sorprendente dado que
algunas cadenas laterales de aminoácidos pueden actuar como ácidos o bases
débiles que desarrollan funciones críticas en el sitio activo del enzima y que
dependen del mantenimiento de un cierto estado de ionización, en que otras
zonas de la proteína algunas cadenas laterales ionizadas pueden jugar un papel
esencial en las interacciones que mantienen
la estructura de la proteína. La eliminación de un protón de un residuo His podría, por ejemplo, eliminar una
interacción iónica especial para estabilizar de la conformación activa del
encima menos frecuentes son los casos en los que la sensibilidad al pH tenga
relación con la titulación de un grupo del sustrato.
El
intervalo de pH en el que cambia la actividad del enzima puede proporcionar
alguna pista sobre qué tipo de aminoácido está implicado. Por ejemplo, un
cambio en la actividad enzimática cerca del pH 7,0 refleja frecuentemente la
titulación de un residuo His. No obstante, el efecto del pH a de interpretarse
con cautela el el también compacto de una proteína, el pKa de las
cadenas laterales de los aminoácidos puede cambiar significativamente por
ejemplo una carga positiva próxima puede disminuir el pKa de un residuo
Lys mientras que la proximidad de una carga negativa puede aumentarlo. Estos
efectos dan lugar, en ocasiones, a valores de pKa que varían en varias unidades en
comparación con el de los aminoácidos libres. Por ejemplo, en el enzima
acetoacetato descarboxilasa hay un residuo Lys que tiene un pKa de 6,6 (el normal en la lisina libre es de
10,5) debido a efectos electrostáticos de cargas positivas cercanas.
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